Reseña: Patria, de Fernando Aramburu


Sinopsis

El día en que ETA anuncia el abandono de las armas, Bittori se dirige al cementerio para contarle a la tumba de su marido el Txato, asesinado por los terroristas, que ha decidido volver a la casa donde vivieron. ¿Podrá convivir con quienes la acosaron antes y después del atentado que trastocó su vida y la de su familia? ¿Podrá saber quién fue el encapuchado que un día lluvioso mató a su marido, cuando volvía de su empresa de transportes? Por más que llegue a escondidas, la presencia de Bittori alterará la falsa tranquilidad del pueblo, sobre todo de su vecina Miren, amiga íntima en otro tiempo, y madre de Joxe Mari, un terrorista encarcelado y sospechoso de los peores temores de Bittori. ¿Qué pasó entre esas dos mujeres? ¿Qué ha envenenado la vida de sus hijos y sus maridos tan unidos en el pasado? Con sus desgarros disimulados y sus convicciones inquebrantables, con sus heridas y sus valentías, la historia incandescente de sus vidas antes y después del cráter que fue la muerte del Txato, nos habla de la imposibilidad de olvidar y de la necesidad de perdón en una comunidad rota por el fanatismo político.


Reseña

Esta novela la leí hace ya tiempo, pero disfruté tanto con ella, y me despertó tantos sentimientos mientras lo hacía, que simplemente no he podido dejarla sin reseñar en el blog.

La historia arranca inmediatamente después del alto el fuego de ETA, momento tras el cual Bittori, la viuda de una víctima de la banda terrorista, decide volver al pueblo que dejó atrás, después del asesinato del Xato, su marido, con la intención de averiguar toda la verdad sobre la muerte de éste, y así poder cerrar de una vez por toda una herida que ha permanecido abierta durante demasiado tiempo. A partir de ese primer capítulo, la historia se desarrolla a lo largo de dos periodos temporales distintos; uno en los años noventa, mostrando el momento más crudo del conflicto en el que se incluye la muerte del Xato y como esto trastoca para siempre las vidas de su familia, y otro en torno al año 2011, justo tras el alto el fuego, con la vuelta de Bittori a su pueblo natal, dispuesta a plantar cara a los fantasmas del pasado.

A lo largo de la novela ambas líneas temporales se van entrelazando, desgranando el drama social que relata a través de los ojos de Bittori y Miren, dos buenas amigas cuyas familias se terminan distanciando debido al conflicto vasco; unos como familiares de una víctima de ETA, y otros como familiares de un miembro de la banda terrorista.

El desarrollo del libro me pareció simplemente brillante, y de hecho es de lo mejor que he leído en años. La crudeza, la amargura y el drama que surgen a medida que se van presentando las diferentes situaciones a las que se enfrentan los miembros de esas dos familias a lo largo de los años resultan abrumadoras, en una trama redonda que trata sin paños calientes un tema muy duro que aún está muy presente en la sociedad española, como es el terrorismo de ETA, a través de unos personajes complejos, tridimensionales y muy humanos.

La forma en la que se aborda el conflicto me ha parecido la más acertada posible, ya que el respeto que la novela muestra por las personas que sufrieron por culpa del terrorismo de nuestro país es absoluto, dejando bien claro quiénes fueron las víctimas y quienes los verdugos, pero tampoco tiene problemas en mostrar el sufrimiento del resto de implicados en aquel oscuro momento de nuestra historia, por lo que también se incluye el drama de esos jóvenes enfadados e idealistas que resultaban fácilmente manipulables, que iban de aquí para allá con un arma en la mano dispuestos a quitar una vida, convencidos de estar haciendo lo mejor para su pueblo, cuando lo único que conseguían con sus acciones era sembrar el caos, provocar dolor tanto en las familias de sus víctimas como en las suyas propias, y separar aún más si cabe a una sociedad ya de por sí dividida y enfrentada.

En mi opinión, la novela es brillante y la recomiendo sin dudarlo, ya que no solo es muy buena, sino que además sirve para comprender un poco mejor el conflicto vasco y el dolor que éste provocó directa o indirectamente en las familias que tuvieron que vivirlo más de cerca.



Autor

Fernando Aramburu (San Sebastián, 1959) está ya considerado como uno de los narradores más destacados en lengua española. Es autor de los libros de cuentos Los peces de la amargura (2006, XI Premio Mario Vargas Llosa NH, IV Premio Dulce Chacón y Premio Real Academia Española 2008) y El vigilante del fiordo (2011), así como de novelas como Fuegos con limón (1996), Los ojos vacíos (2000, Premio Euskadi), que junto con Bami sin sombra (2005) y La gran Marivián (2013) conforman la «Trilogía de Antíbula», El trompetista del Utopía (2003), Viaje con Clara por Alemania (2010), Años lentos (2012, VII Premio Tusquets Editores de Novela y Premio de los Libreros de Madrid) y Ávidas pretensiones (Premio Biblioteca Breve 2014). Pero ha sido su novela Patria, de apabullante éxito entre los lectores y merecedora de unánime reconocimiento ya internacional (Premio Nacional de Narrativa, Premio de la Crítica, Premio Euskadi, Premio Francisco Umbral, Premio Dulce Chacón, Premio Arcebispo Juan de San Clemente, Premio Strega Europeo, Premio Lampedusa, Premio Atenas…), la que lo ha situado como un escritor llamado a marcar época. Suyos son también los recientes Autorretrato sin mí, tal vez su libro más personal y hermoso, y Vetas profundas, un volumen de celebración de la poesía.




En cuanto a la serie de HBO estrenada en 2020, lo único que puedo decir es que me ha resultado una adaptación impecable.

Como ya he dejado bien claro en la reseña, el libro me pareció brillante, por lo que tengo que reconocer que mientras se estaba trabajando para llevar la historia de Aramburu a la televisión, pensaba que era imposible que la adaptación fuera a estar a la altura del material original, aunque afortunadamente el tiempo demostró que estaba completamente equivocado. El resultado final es increíblemente fiel al libro, transmitiendo igual de bien el dolor y la amargura que surgen a medida que se van presentando las diferentes situaciones a las que se enfrentan los miembros de esas dos familias a lo largo de los años, a través de unos personajes complejos y humanos, fácilmente identificables con sus versiones literarias. Resumiendo, un producto muy recomendable.