Reseña: La señorita Watling, de Mo de la Fuente


Sinopsis

Elsa Watling se levanta como cada día para enfrentarse a la monotonía de su vida, a su trabajo en un negocio de plumas estilográficas y al vacío de una relación que terminó hace exactamente setecientos treinta y un días. Pero un instante, en realidad dos, cambiarán su mediocre existencia y la llevarán a experimentar dos de las más intensas sensaciones que el ser humano puede disfrutar o sufrir: la amistad y el amor.


Reseña

Antes de empezar con la reseña, me gustaría aclarar que no suelo leer novelas con un estilo tan intimista, por así decirlo, por lo que en realidad, yo no soy su público objetivo.

Dicho esto, lo primero que me gustaría recalcar es que, ante todo, Mo de la Fuente me ha parecido una gran escritora. La historia está muy bien narrada, transmitiendo a la perfección los sentimientos de su protagonista, la señorita Elsa Watling, una mujer solitaria que, tras sufrir un desengaño amoroso, se siente abrumada por la monotonía que le supone enfrentarse a su día a día mientras trata de encontrar su lugar en el mundo y salir de la tediosidad que la rodea, aunque nunca termina de atreverse a dar el paso hacia el cambio.

Si bien es cierto que esa forma de adentrarse en la angustia de la protagonista me ha parecido una de las mayores virtudes de la novela, curiosamente también lo es que me ha parecido uno de sus mayores defectos, porque sí, he disfrutado leyéndola, no me he aburrido en ningún momento y he empatizado mucho con la señorita Watling, pero es que, tras terminar el libro, me he dado cuenta de que en realidad en éste no ha ocurrido nada hasta prácticamente el final, donde la historia muestra un giro que sí, sorprende y sí, resulta interesante y satisfactorio, pero para llegar a ese punto, antes hay que pasar por toda una novela en la que se relata el día a día de una persona aburrida que se siente fuera de lugar y poco más, con un inicio algo lento en el que se explica cómo de monótona es su existencia (algo que no es necesariamente malo para una historia de éstas características) y recordando tiempos mejores, hasta que una persona misteriosa irrumpe en su vida cambiando un poco esa asfixiante tediosidad.

Otra cosa que me ha llamado la atención leyendo ésta novela, es que no existe una descripción física detallada de la protagonista; no sabemos si es alta o baja, gorda o flaca, rubia, morena, castaña… no sabemos su edad (aunque ésta última sí que puede intuirse a lo largo de la historia a medida que se profundiza en los pensamientos de la protagonista) No sé si esto es algo que se le ha pasado a la autora, o por el contrario lo ha hecho de manera intencionada, como una forma de mostrar que la monotonía que experimenta la señorita Watling podría afectar a cualquiera, pero a mí me ha parecido más algo negativo que positivo, ya que solo podía imaginar a una protagonista de rostro cambiante.

En resumidas cuentas, lo más probable es que a su público objetivo le encante ésta novela ya que es dinámica, está bien escrita y resulta interesante, y aunque yo no formo parte de ese público objetivo, lo cierto es que he llegado a disfrutar de su lectura.



Autora

Mo de la Fuente (Salamanca, 1968) cursó estudios de Traducción y de Comunicación en la Universidad de Salamanca y en la Universidad de Westminster (Londres). Se ha dedicado a la traducción y "Ojalá Paula" es su primera novela. Además de la literatura, es guionista y realizadora de cortometrajes.