Reseña: Expedición Atticus, de Armando Cuevas



Sinopsis Víctor Costa, un viejo arqueólogo español, lleva parte de su vida buscando una famosa reliquia cristiana, sin éxito. Cuando siente perdida la esperanza de encontrarla se cruza en su camino un magnate norteamericano, Dawson Fox, dueño de una gran corporación armamentística y tecnológica. Él, respaldado por un antiguo informe escrito por un centurión romano, cree tener la información exacta de dónde se encuentra, y le propone organizar y financiar una expedición para buscarla. A ella se unirán finalmente: Sarah, doctora e hija de Víctor; Ray Bayona, un espeleólogo en horas bajas, y antigua pareja de esta; las mellizas Annika y Grete, exmilitares alemanas y escolta personal del enigmático Dawson; y Peter Li, un científico chino-americano, experto en física e informática. Las pistas les llevarán hasta las exóticas y convulsas tierras de Egipto, a las montañas nubias cerca del Mar Rojo, hasta una antigua mina de oro romana sepultada en el olvido y envuelta en una extraña leyenda de muertes y desapariciones.


Reseña

Me gusta bastante éste autor. Sus novelas podrían catalogarse dentro del subgénero del tecno-thriller, muy al estilo de Michael Crichton, y fue precisamente por eso que llamó mi atención en un principio, puesto que me gusta ver a autores españoles atreviéndose con éste tipo de historias. El caso es que he leído varias de sus novelas y he disfrutado con todas ellas, y aunque con ésta también lo he hecho, lo cierto es que creo que en esta ocasión se ha pasado un poco de frenada. Me explico.

La novela cuenta la típica historia de aventuras en la que un grupo de protagonistas muy carismático y diferente entre sí debe viajar a un lugar perdido y exótico que esconde un misterio milenario, a la vez que compiten contra un grupo rival que tratan de darles caza y llegar antes que ellos al lugar donde se oculta dicho misterio. Existen cientos de historias similares, por lo que podríamos decir que la novela usa una fórmula que no es para nada innovadora, pero de la que personalmente nunca me canso. Siempre he tenido debilidad por las novelas de aventuras con protagonistas valientes y socarrones, millonarios misteriosos, complicadas trampas que guardan templos de civilizaciones desaparecidas, reliquias perdidas… ese tipo de cosas. Hasta aquí, todo bien, entre otras cosas porque está escrita con muy buen pulso, resulta trepidante y sabe mantener el interés a lo largo de toda la historia, por lo que es una novela de aventuras muy entretenida. El problema para mi llega en el momento de la resolución del misterio que ha estado moviendo toda la trama, pues me ha dejado un poco frío, de hecho, me quedé totalmente descolocado, pues en ese punto Armando Cuevas da un giro de 180 grados, y si hasta ese punto la novela resultaba algo previsible, termina dándonos un final original en exceso, tanto, que parece sacado de una novela de un género diferente a la que estuve leyendo hasta este momento. No es que esté mal o resulte poco interesante, es más por un tema de criterio personal, ya que simplemente me he visto incapaz de entrar en lo que propone. Aun así, me ha gustado mucho y la recomiendo a cualquiera que quiera disfrutar de una lectura amena, divertida y adictiva, con un final desde luego original y sorprendente.


Autor

Armando Cuevas (Madrid, 1965) estudió fotografía, diseño gráfico e iluminación para cine y televisión. Gran aficionado a la ciencia, al arte, a la historia, y amante del cine, la literatura y los viajes, siempre ha intentando transmitir en sus escritos todas sus pasiones. Antes de trabajar como lighting design realizó reportajes para la revista "Azul Marino", colaboraciones con la publicación "Gratix" y trabajos freelance de fotografía. Aficionado también al dibujo, ganó el concurso de comic "Madriz" (1985) y fue finalista en varios de fotografía. Sus primeros libros fueron: Los herméticos (1997), compuesto por relatos eróticos de alto voltaje, y Cuando aún no existías (1999), una novela de difícil clasificación. Ambos trabajos durmieron el sueño de los justos en un cajón, hasta que por fin vieron la luz en formato digital en 2012. A partir de entonces decidió darse una oportunidad y probar suerte con su verdadera pasión, la escritura, planteándose una trilogía, Fubarbundy, una saga apocalíptica autopublicada en 2014 y seguida por miles de lectores. No tardó mucho en volver a ponerse delante del ordenador y en 2015 terminó Expedición Atticus, una inquietante historia de acción y aventuras, género en el que parece encontrarse muy cómodo. Con una gran imaginación respaldada por un lenguaje ágil y directo, un especial cuidado en el tratamiento de los personajes y una rigurosa documentación, Armando Cuevas intenta cumplir su máxima de que «un libro puede ser cualquier cosa menos aburrido».