Reseña: El problema de los tres cuerpos, de Cixin Liu


Sinopsis

El primer libro de la «Trilogía de los Tres Cuerpos», el fenómeno editorial chino que ha conquistado al mundo y ha ganado el premio Hugo 2015 a la mejor novela.

El problema de los tres cuerpos es la primera novela no escrita originariamente en inglés galardonada con el premio Hugo, el Nobel del género de la ciencia ficción.

Su autor, Cixin Liu, ha sido considerado el gran descubrimiento del género y es capaz de vender cuatro millones de ejemplares solamente en China y de hacerse con prescriptores de la talla de Barack Obama, quien seleccionó El problema de los tres cuerpos como una de sus lecturas navideñas de 2015, y Mark Zuckerberg, que lo convirtió en la primera novela de su club de lectura.

El público y la crítica de los cinco continentes se rinden ante esta obra maestra, enormemente visionaria, sobre el papel de la ciencia en nuestras sociedades, que nos ayuda a comprender el pasado y el futuro de China, pero también, leída en clave geopolítica, del mundo en que vivimos.


Reseña

Es difícil hacer una reseña sobre ésta novela, de hecho, la edición en castellano ni siquiera tiene una sinopsis, y esto es porque, para disfrutarla como es debido, cuanto menos sepas, mejor. Yo la leí sin saber nada de su argumento y me alegro mucho de haberlo hecho así.

No pienso desvelar absolutamente nada de la trama. Solo decir que arranca en plena revolución cultural china, una época oscura que duró toda una década (1966-1976) y avanza en el tiempo a lo largo de la trilogía, desarrollándose poco a poco hasta convertirse en una historia de ciencia ficción dura con un universo propio que va creciendo y enriqueciéndose continuamente, más cercana, para que nos entendamos, a las obras de Carl Sagan, Arthur C Clarke o Isaac Asimov, cuya ciencia ficción se basaba lo máximo posible en la ciencia, que a las de Philip K. Dick, que resulta más flexible e imaginativa, y es que Cixin Liu, ingeniero de profesión, maneja diferentes conceptos que pueden llegar a ser algo complicados para una persona que carece de ciertos conocimientos técnicos, pero que el autor sabe explicar de forma sencilla y amena para evitar que sus lectores se pierdan entre las diferentes teorías científicas que explica aquí. Personalmente he disfrutado mucho de ésta novela, cuya trama me ha absorbido por completo; su planteamiento resulta original y fresco, su misterio, que se alarga durante toda la historia, ha mantenido mi interés en todo momento, y sus personajes (salvo Wang Miao, uno de los principales, que me ha parecido algo plano) me han convencido completamente, pues resultan complejos, con motivaciones y dudas morales propias de nuestra especie, aunque, paradójicamente, yo me quedo con Da Shi, un detective de policía irónico y contestón que pasa de complicarse la vida, limitándose a hacer su trabajo lo mejor que sabe y punto, sin plantearse demasiado lo que está pasando.

Resumiendo, recomiendo sin duda ésta novela, aunque debo dejar claro que no es para todo el mundo, ya que si te ves incapaz de entrar en lo que te propone, es muy posible que termine aburriéndote, pues el ritmo puede llegar a ser algo pausado en algunos momentos de la trama. También decir que, desde mi punto de vista, la trilogía al completo resulta irregular, principalmente por la tercera entrega con la que he tenido bastantes problemas que me han estropeado un poco las buenas sensaciones que había experimentado con ésta, pero ya llegaremos ahí.




Autor

Cixin Liu es el autor de ciencia ficción más prolífico y popular de la República Popular China. Liu ha sido galardonado ocho veces con el Galaxy Award (el equivalente en su país al premio Hugo) y el Nebula chino, antes de convertir su «Trilogía de los Tres Cuerpos» en una obra capaz de vender un millón de ejemplares solo en China, despertar el interés unánime de todo Occidente, obtener el premio Hugo 2015 a la mejor novela y ganarse prescriptores de la talla de Barack Obama y Mark Zuckerberg.

Su enorme éxito se repite ahora en todos los mercados internacionales, gracias a los fans del género, pero también, y sobre todo, a los millones de lectores interesados en la actualidad geopolítica y en el pasado y futuro de China. Son todos ellos quienes han conseguido convertir a un perfecto desconocido, llegado del Oriente más misterioso y hermético, en una de las grandes sensaciones literarias de los últimos años.

Antes de ser escritor, Liu trabajó como ingeniero de una central eléctrica de la ciudad china de Yangquán, en la provincia de Shanxi, ahora temporalmente cerrada debido a la contaminación atmosférica.