Reseña: Aguas primitivas, de Steve Alten

Actualizado: ago 25



Sinopsis Han pasado dieciocho años desde que el Carcharon Megalodon se cruzara en el camino de Jonas Taylor por última vez. Ahora, en plena madurez y padre de dos hijos, se ve superado por una montaña de facturas y la lucha diaria de tener que criar a una familia. Pero su vida está a punto de sufrir un cambio. Un productor de televisión de Hollywood quiere que Jonas participe en una nueva serie de supervivencia: Temerarios. Durante seis semanas, dos equipos de temerarios lunáticos deberán competir delante de las cámaras en un viaje por el Océano Pacífico Sur. Jonas necesita el dinero y el trabajo de comentarista parece sencillo. Pero, detrás de las cámaras, alguien mueve los hilos. Antes de que termine, Jonas tendrá que enfrentarse de nuevo cara a cara con la criatura más peligrosa que jamás haya acechado la Tierra...

Reseña

El caso de Steve Alten me parece muy curioso, y es que a pesar de ser un autor mediocre que ni escribe bien, y que lo que escribe no tienen ni sentido ni demasiada coherencia, se las ha ingeniado para convertirse en un auténtico superventas, y en eso tengo que reconocerle el mérito. A pesar de todas esas fallas, el secreto de su éxito está en que sus novelas suelen resultar trepidantes y adictivas, siempre y cuando te dejes el cerebro en un cajón cuando vayas a leer una.

En cuanto a su saga de megalodones, la más importante de su obra y la que le llevó a la cima, decir que, personalmente, disfruté mucho con la primera, aunque no me veo con fuerzas para hacerle una reseña por aquí. Evidentemente, era una novela rematadamente mala en la que nada de lo que ahí ocurría tenía sentido, pero resultaba rápida, refrescante, trepidante y muy divertida, un buen placer culpable para pasar un rato en la playa echándote unas risas con las ocurrencias de Alten, mientras lees como un tiburón gigante se pone las botas de surfistas despistados y arrasa con todo lo que encuentra a su paso, pero entonces, pasó lo peor que podía pasarle a esa novela… tuvo éxito. Eso provocó que, inevitablemente, la siguieran una serie de secuelas a cual más absurda y aburrida, convirtiendo esa novela tontorrona y sin pretensiones en una saga horrible, con tramas cada vez más locas a medida que el autor iba quedándose sin ideas, pero se negaba a dejar de explotar a la gallina de los huevos de oro.

La primera continuación de la historia perdía bastante, pero no estaba del todo mal y seguía siendo una buena opción para pasar el rato, por mucho que la trama incluyera a Bin Laden... sí, esto es cierto, Bin Laden en una novela sobre tiburones gigantes, ¿por qué no?

La tercera entrega que es la que nos ocupa ésta reseña, ya directamente no hay ni por dónde cogerla. La trama es estúpida a más no poder, y aunque tiene sus momentos, resulta aburrida y repetitiva, por lo que no la recomiendo en absoluto. Tengo entendido que el resto de la saga no está traducida al castellano a partir de ésta, pero solo he necesitado echar un vistazo rápido a las sinopsis de las siguientes secuelas para darme cuenta de que no quiero volver a esta saga aunque las traduzcan mañana mismo. Me planto aquí con los tiburones primitivos de Steve Alten.


Autor

Escritor americano, Steve Alten pasó su infancia y juventud en Filadelfia, graduándose en Ciencias de la Salud en la Universidad Estatal de Pennsylvania, obteniendo un master en Medicina Deportiva en la Universidad de Delaware y doctorándose en Administración Deportiva en la Universidad de Temple. Abandonó un negocio en sociedad con un amigo para escribir su primer libro, Meg, publicándolo en 1997. Es autor de libros de ciencia ficción, destacando su primera novela, Meg, que continuó con otras sobre un tiburón prehistórico, y que ha sido publicada en más de 20 países, alcanzando los primeros puestos en la lista de los más vendidos del NYT. Alten ha dedicado una trilogía a la civilización maya y también varios libros a hablar del fin de los tiempos, aventuras marítimas e incluso al technothriller.


Como curiosidad decir que en 2018 se estrenó una adaptación al cine de la primera novela titulada Megalodón protagonizada por Jason Statham, a la que le ocurría exactamente lo mismo que a su contraparte literaria; es muy mala, pero también muy divertida. La película fue uno de los grandes éxitos del verano recaudando 500 millones de dólares, por lo que es probable que más pronto que tarde tengamos una secuela, algo que no me parece mal, siempre y cuando dejen a un lado el material original y vayan por otros caminos, porque si continúan respetando las tramas de los libros, la saga cinematográfica no creo que tenga un futuro demasiado prometedor.