Reseña: Los ojos del Tuareg, de Alberto Vazquez-Figueroa

Actualizado: jul 28


Sinopsis

Los ojos del Tuareg narra con dramatismo y perspicacia los conflictos provocados por uno de los grandes acontecimientos deportivos y publicitarios del mundo occidental: el famoso rally París-Dakar.

Veinte años despues de haber escrito Tuareg, el autor -empujado por los injustos acontecimientos que están ocurriendo en el corazón de Africa- retoma los personajes de aquella novela, que ha pasado a convertirse en un clásico del género de aventuras. Las tribus nómadas del Sáhara más profundo llevan años sufriendo la brutal agresión que significa el paso cada año por sus tierras de cientos de vehículos en una insensata carrera que destruye vidas humanas, cultivos y ganado, sin aportar a cambio más que la estúpida gloria de llegar el primero a una meta imprecisa. Ya se han cansado. A los ojos de un tuareg, esa es una absurda "prueba deportiva" que jamás debería volver a atravesar sus territorios, y para impedirlo están dispuestos incluso a dar la vida.


Reseña

Vazquez-Figueroa embauca al lector una vez más con su particular destreza para contar historias y su conocimiento casi enciclopédico del desierto del Sáhara, y aunque he leído críticas de gente que dice estar decepcionada con ésta secuela, asegurando que no es ni la sombra de la primera, y a pesar de que creo que es cierto que no resulta tan épica como la original, tengo que decir que a mí me ha parecido, si no tan brillante, si una gran novela a la altura de su antecesora.

En esta ocasión la trama sigue a la familia de Gacel Sayah tratando de sobrevivir lo mejor que pueden en el duro entorno en el que han permanecido toda su vida, a la vez que denuncia lo dañino que resulta tanto para la población local como para el medio ambiente un evento deportivo como el rally París-Dakar, consiguiendo que el lector tome conciencia de lo absurda que resulta una carrera diseñada para entretener a las masas, hacer que unos pocos ganen dinero, y que otros puedan presumir de la gloria de haber completado la prueba con éxito.

Como ya es costumbre en éste autor, la trama está muy bien narrada, resulta amena, tiene mucho ritmo y un lenguaje sencillo pero efectivo, por lo que se lee muy rápido.

Al igual que su antecesora, hace hincapié en el honor del pueblo Tuareg, sus costumbres, lo lejos que están dispuestos a llegar para cumplir con sus leyes y el valor que éstas le dan a la hospitalidad.

A esta novela no puedo ponerle grandes pegas. La trama se desarrolla de forma correcta, tiene un final acorde con la historia, cosa que en mi opinión fallaba en la original, y en general deja buen sabor de boca. Por decir algo en su contra, diría que la historia en sí pierde mucha épica, y los tuaregs que pueden verse por aquí quedan desprovistos de ese toque legendario que tan bien le venía a su antecesora. También podría considerarse una pega el hecho de que el inicio puede resultar un poco lento, pero lo cierto es que no tarda en coger muy buen ritmo que no vuelve a decaer en toda la novela, así que es una pega menor.

Resumiendo. Una secuela más que digna, muy recomendable y que deja con ganas de más. Si te gustó la primera, ésta también lo hará.



Autor

ALBERTO VAZQUEZ-FIGUEROA Nace el 11 de noviembre de 1936 en la capital tinerfeña. Poco después, se ve exiliado con su familia a África por motivos políticos, dónde pasó toda su infancia y adolescencia. A los veinte años se convirtió en profesor de submarinismo en un buque-escuela. Cursó estudios en la Escuela Oficial de Periodismo de Madrid y a partir de 1962 empezó a trabajar como enviado especial de Destino, La Vanguardia y, posteriormente, Televisión Española. Tras quince años de periodismo, se centró en su trayectoria literaria, con más de cuarenta libros publicados y traducidos a los más diversos idiomas. Nueve de sus novelas han sido llevadas al cine y hoy en día, es uno de los autores más leídos del panorama literario español.